Barcos transoceánicos dirigidos a control remoto

Los barcos "robóticos" de Ocean Infinity están revolucionando la inspección marina. En Noruega, un portacontenedores eléctrico de 80 metros navega de forma autónoma entre una planta de fertilizantes y un puerto local

Actualidad Susana Rodríguez

Barco-carga-electrico

Lo que antes parecía una visión futurista, hoy se convierte en una realidad tangible: los barcos transoceánicos sin tripulación humana están surcando los mares. Un futuro que no solo está llegando, sino que lo hace a pasos agigantados.

En los mares noruegos, un imponente barco de un verde vibrante está surcando las aguas, poniendo a prueba su innovadora tecnología de navegación autónoma. A priori, podría parecer una embarcación cualquiera, pero una mirada más cercana revela un arsenal de alta tecnología.

El caso es que los barcos a control remoto son una realidad y, ejemplares como esta embarcación de fabricación noruega, fabricada por la armada robótica Ocean Infinity (OI), representan un avance en la evolución del transporte marítimo. Queremos, por tanto, a explorar las novedades de esta tecnología disruptiva de estos buques.

Barcos transoceánicos: ¿El futuro de la inspección marina?

Los barcos "robóticos" de Ocean Infinity están revolucionando la inspección marina. A simple vista, el buque noruego, por ejemplo, parece un carguero cualquiera. Pero si miramos más de cerca, veremos una embarcación equipada con tecnología de última generación: cámaras, micrófonos, radares, GPS y todo tipo de comunicaciones por satélite.

"Añadimos muchos equipos adicionales y lo diseñamos especialmente para que sea lo que llamamos 'robótico'", explica Colin Field, jefe de sistemas remotos de la empresa estadounidense-británica OI.

• La Armada de OI: el barco noruego forma parte de la nueva "Armada" de OI, una flota de 23 buques que inspeccionará el lecho marino para los operadores de parques eólicos marinos y comprobará el estado de la infraestructura submarina para la industria del petróleo y el gas.

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Ahora, lo que más sorprende es que, para un barco de 78 metros de eslora, solo hay 16 personas a bordo. Hablamos, por consiguiente, de una embarcación tradicional que realizará el mismo tipo de trabajo de una tripulación de 40 o 50 personas. Ocean Infinity, por su parte, cree que incluso puede reducir aún más esa cantidad tripulantes.

• Control remoto desde tierra: la clave está en que muchas de las funciones del barco se pueden controlar a cientos de kilómetros de distancia, en tierra firme.

El centro de operaciones remotas de la empresa en Southampton, Inglaterra, de hecho, parece un escenario de cine futurista. Una sala enorme con poca luz alberga 20 "estaciones de puentes de mando", cada una equipada con controles similares a los de videojuegos y pantallas táctiles.

Los operadores, sentados en sus sillas de respaldo alto, observan un panel de monitores que muestran una transmisión en vivo de las cámaras del barco y una multitud de sensores.

• Robots submarinos: una prueba clave para esta nueva forma de trabajar es ordenar a un robot submarino, o vehículo operado remotamente (ROV), que descienda de la cubierta para escanear el fondo marino.

"Es sorprendente cómo todo está automatizado", dice Marian Meza Chavira, piloto en prácticas de ROV. "En cierto modo, es más fácil aquí que en alta mar porque tienes muchas más cámaras para el contexto", agregó.

El caso es que la autonomía, la robótica y el funcionamiento remoto, junto con la inteligencia artificial, están transformando todos los sectores del transporte. La "Armada" robótica de Ocean Infinity es solo un ejemplo de cómo estas tecnologías están revolucionando la industria marítima.

Barcos sin tripulación: una realidad que se está gestando

El sector marítimo está a punto de vivir una revolución. Los barcos a control remoto sin tripulación humana a bordo, ya no suponen una visión futurista, sino una realidad que se está desarrollando en todo el mundo.

Barco sin tripulación

En Noruega, un portacontenedores eléctrico de 80 metros navega de forma autónoma entre una planta de fertilizantes y un puerto local. En Bélgica y Japón, transbordadores autónomos transportan pasajeros entre dos puntos, atracando y desatracando sin intervención humana. Y en China, grandes buques portacontenedores navegan por las costas sin tripulación.

• Las ventajas de la autonomía

Las ventajas de los barcos transoceánicos son evidentes. Con menos personas a bordo, estos buques pueden ser más pequeños, lo que significa que necesitan menos combustible y dejan una huella de carbono mucho menor. Se elimina, incluso, el riesgo de errores humanos, lo que podría aumentar la seguridad en el mar.

• Desafíos tecnológicos

Aún queda mucho camino por recorrer antes de que los barcos a control remoto sean una realidad generalizada.

"Hemos tenido pilotos automáticos que permiten a los barcos seguir una ruta por sí mismos", explica Rudy Negenborn, investigador del transporte marítimo autónomo en la Universidad Tecnológica de Delft, en Países Bajos.

Añadió  que, "eso no es tan desafiante. Los desafíos surgen cuando interactúan con otro tráfico o con un puerto, o cuando hay situaciones imprevistas o circunstancias climáticas adversas".

A pesar de los desafíos, Negenborn está convencido de que los barcos transoceánicos tienen el potencial de transformar el transporte marítimo. "Al final, esto conducirá a un transporte por agua más seguro, más eficiente y más sostenible. Estoy seguro de eso", dijo. 

Barcos pequeños ya surcan sin tripulación

La empresa Sea-Kit International está a la vanguardia de esta revolución con su flota de barcos transoceánicos sin tripulación. Uno de ellos fue enviado recientemente a Tonga para mapear el volcán submarino que explotó en 2022, una tarea considerada demasiado peligrosa para ser realizada por humanos.

El Vaquita: un barco sin capitán

Otro barco de 12 metros de largo, el Vaquita, construido para la empresa topográfica holandesa Fugro., navega solo por las olas mientras es controlado de forma remota por un equipo ubicado a 760 km de distancia en Aberdeen, Escocia.

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El capitán Dmitrij Dadycin, a través de comandos transmitidos por satélite, dirige este barco de color rojo brillante, con precisión, girándolo en diferentes direcciones. Un ROV se despliega para explorar un destructor hundido mientras las cámaras en la superficie brindan una vista completa de los alrededores.

Para Dmitrij, quien tiene experiencia navegando en alta mar, trabajar con barcos sin tripulación es más agradable. "No extraño los movimientos y oscilaciones del barco. Y al final del turno, puedo irme a casa", puntualizó el capitán.

Barcos que operan con control remoto 

El transporte marítimo está a punto de vivir una transformación radical. La llegada de barcos a control remoto despierta una serie de interrogantes similares a las que ya plantean los vehículos autónomos en tierra y aire.

¿Cómo afectarán estas tecnologías al trabajo? ¿Serán capaces de generar nuevos empleos que compensen los que se pierdan? ¿Qué tan seguros son estos sistemas? ¿Podrán resistir ciberataques y actos de piratería?

Las respuestas a estas preguntas aún no están claras. Es evidente, sin embargo, que los barcos transoceánicos tienen el potencial de revolucionar el transporte marítimo, creando nuevas oportunidades y desafíos a la vez.

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