
El insólito motivo que fracturó la amistad de Lady Di y Sarah Ferguson

La relación entre Diana de Gales y Sarah Ferguson fue, durante décadas, el eje de rebeldía y frescura dentro de la rígida estructura de los Windsor.
Amigas desde la adolescencia y confidentes en sus respectivos naufragios matrimoniales con los hijos de Isabel II, las cuñadas proyectaban una unidad inquebrantable.
Sin embargo, tras la muerte de la "Princesa del Pueblo" en 1997, emergió una realidad amarga: las dos mujeres más mediáticas del Reino Unido llevaban un año sin dirigirse la palabra.
"No nos hablábamos desde hacía un año"
El origen de este silencio no fue una disputa política ni una rivalidad amorosa, sino un comentario aparentemente trivial que Diana nunca pudo perdonar.
Mucho antes de que los tabloides las enfrentaran, Diana fue la principal valedora de Sarah, mediando activamente para que su amiga entrara en la Familia Real mediante su matrimonio con el entonces príncipe Andrés.
Compartieron el peso de la corona y el estigma del divorcio en los años noventa, pero esa alianza se detuvo en seco meses antes del fatal accidente en el túnel del Alma.
Según relató la propia Ferguson en su autobiografía Finding Sarah: A Duchess's Journey to Find Herself, el distanciamiento fue absoluto: "Lamentablemente, no nos hablábamos desde hacía un año, aunque nunca supe la razón exacta; una vez que a Diana se le metía algo en la cabeza, se quedaba ahí".
No obstante, investigadores de la monarquía británica y biógrafos como Tina Brown apuntan a un pasaje específico de un libro anterior de la Duquesa, Mi historia: Sarah, la duquesa de York (1996), como el detonante del fin.
En un intento de mostrar cercanía y cotidianidad, Ferguson escribió que, al pedir prestados unos zapatos a su cuñada, se había contagiado de verrugas plantares.
Esta revelación, lejos de ser tomada como una anécdota divertida, enfureció a la Princesa de Gales.
Como señala Brown en The Diana Chronicles, la noción de que una figura "angelical" pudiera transmitir una afección cutánea tan mundana hirió el orgullo de Diana: "Las diosas no tienen verrugas", sentenció la autora.
A pesar de las reiteradas disculpas de "Fergie", el muro de silencio de Diana se mantuvo firme hasta sus últimos días. La tragedia impidió una reconciliación que, irónicamente, estuvo a punto de producirse.
Se sabe que, apenas veinticuatro horas antes de morir, Diana preguntó por su amiga pelirroja a una allegada, expresando su deseo de retomar el contacto.
Este arrepentimiento tardío dejó a Sarah con una herida abierta que ha intentado sanar reivindicando la figura de su cuñada en cada intervención pública desde entonces.
Este conflicto pone de relieve la vulnerabilidad de la imagen pública de Diana durante sus últimos años de vida, un período en el que la necesidad de control sobre su narrativa personal estaban en su punto más álgido.
Para una mujer que luchaba por ser percibida como un icono de perfección y altruismo, un comentario sobre calzado y dermatología pudo ser la gota que colmó el vaso de una relación ya tensionada por las constantes comparaciones de la prensa.
Hoy, Sarah Ferguson prefiere recordar los momentos de risas "tintineantes" y las bromas privadas que compartían en las cenas de gala.
En declaraciones recientes, la Duquesa admitió pensar en ella casi a diario, recordando la época de los ochenta como una etapa de diversión genuina que intentaron destruir desde fuera.
"No importa lo que piensen los demás; si los amas, los amas", afirma Sarah, manteniendo el corazón cerca de una Diana que, pese al silencio final, sigue siendo para ella la persona que mejor comprendió lo que significaba ser una extraña en el Palacio de Buckingham.
Con información de Hola.com



El Gobierno aprueba un plan anticrisis de 5.000 millones: rebajas el IVA al 10% en los carburantes



Alec Baldwin recupera su parodia de Donald Trump en la nueva entrega de Torrente Presidente


Ayuntamiento de Madrid admitió no tener información sobre la construcción de un estadio para gira de Shakira

El Gobierno aprueba un plan anticrisis de 5.000 millones: rebajas el IVA al 10% en los carburantes




