EEUU negocia con Venezuela un millonario acuerdo sobre el oro

Washington y Caracas ultiman la venta de hasta una tonelada de oro valorada en 165 millones
Actualidad Sala de redacción
oro-minerven-negociacion-comercial-eeuu-venezuela|Foto: Julio Urribarri/Anadolu/picture alliance
oro-minerven-negociacion-comercial-eeuu-venezuela|Foto: Julio Urribarri/Anadolu/picture alliance

En un giro diplomático y económico sin precedentes, la Administración de Estados Unidos (EEUU) ha iniciado negociaciones formales con la estatal minera venezolana Minerven para el suministro de oro al mercado norteamericano.

Según ha revelado en exclusiva el portal Axios, este acuerdo multimillonario contempla la transacción de entre 650 y 1.000 kilogramos de barras de oro Dore, con una valoración de mercado que alcanza los 165 millones de dólares.

Este movimiento, gestionado en los niveles más altos de la diplomacia, supone un paso determinante en la normalización de las relaciones comerciales entre Washington y Caracas tras años de sanciones y aislamiento.

La operativa logística del contrato recaería en el gigante de las materias primas Trafigura. La multinacional será la encargada de actuar como puente, transportando el mineral desde el arco minero venezolano hasta las refinerías instaladas en suelo estadounidense.

Esta reactivación del flujo de oro se produce apenas dos meses después de la captura del exmandatario Nicolás Maduro, un evento que ha acelerado de forma drástica el deshielo comercial.

La necesidad de Washington de asegurar suministros en un contexto de inestabilidad global ha convertido al mineral venezolano en una prioridad estratégica para el Departamento del Tesoro.

El arquitecto principal de este acercamiento ha sido el secretario del Interior de EEUU, Doug Burgum, quien ha liderado una delegación de dos días en la capital venezolana.

nicolas-maduro-detenido-donald-trump-brooklyn-nueva-york Tras 30 días de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de EEUU, el exmandatario y Cilia Flores enfrentan cargos por narcoterrorismo en Brooklyn
Maduro cumple un mes en prisión: el complejo horizonte judicial en Nueva York

Durante su estancia en Caracas, Burgum mantuvo encuentros clave con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el objetivo de explorar nuevas vetas de cooperación en los sectores petrolero y minero.

Estas gestiones no solo han facilitado el contrato del oro, sino que han sentado las bases para una reestructuración profunda del marco legal venezolano para atraer capital extranjero tras el fin del ciclo anterior.

Como respuesta inmediata a estas conversaciones, la presidenta Rodríguez ha anunciado un plan ambicioso para reformar las leyes mineras del país caribeño.

Esta sintonía con la Administración Trump refleja un pragmatismo económico dictado por la coyuntura internacional.

Con el precio del oro estabilizado en torno a los 166.000 dólares por kilogramo y las tensiones bélicas en el estrecho de Ormuz tras el ataque estadounidense a Irán, el metal precioso se ha consolidado como el valor refugio por excelencia frente a la volatilidad del crudo.

Este escenario se sustenta en el restablecimiento formal de los canales diplomáticos que culminó el pasado 1 de febrero con la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas.

Bajo el liderazgo de la encargada de negocios, Laura Dogu, la misión diplomática ha trabajado para revertir la ruptura de relaciones de 2019, permitiendo que empresas estatales como PDVSA también suscriban nuevos contratos de suministro petrolero.

La reducción sistemática de las sanciones económicas está permitiendo que Venezuela recupere su rol como socio energético y minero prioritario para las refinerías del golfo de México.

Finalmente, el acuerdo subraya la transformación del tablero geopolítico en América Latina. Lo que hace un año parecía una relación irreconciliable se ha convertido en una alianza de necesidad mutua donde el oro y el petróleo dictan el ritmo de la política.

Para Venezuela, esta apertura representa el reingreso al sistema financiero global, mientras que para Estados Unidos garantiza una fuente de recursos segura en su propio hemisferio, alejando la influencia de otros actores extrarregionales en un momento de máxima fricción en Oriente Próximo.

Con información de DW

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email