
La Aemet pone fecha al cambio: llega una borrasca con lluvias

La tregua meteorológica que ha acompañado a España durante el cierre de la Semana Santa tiene las horas contadas. Tras un ciclo de estabilidad atmosférica y cielos despejados, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado un giro radical en el patrón del tiempo.
Este lunes todavía se registran valores térmicos excepcionales para la época, superando los 25 grados en gran parte del país e incluso alcanzando los 30 grados en el sur de Galicia y la mitad sur peninsular.
Sin embargo, este escenario de "veranillo" prematuro dará paso a una transición marcada por la llegada de frentes nubosos y aire más frío.
El cambio de tendencia se materializará a partir del martes 7 de abril. Según el pronóstico oficial, una borrasca situada al oeste de la península comenzará a ejercer su influencia, rompiendo el bloqueo anticiclónico de los últimos días.
Este sistema favorecerá la entrada de bandas de precipitación que barrerán el territorio nacional de oeste a este, devolviendo a los ciudadanos una estampa plenamente otoñal tras un paréntesis de sol radiante.
Se espera que este episodio de inestabilidad se prolongue, al menos, hasta el jueves 8 de abril, afectando de manera desigual a las distintas comunidades.
Las zonas más comprometidas por este frente incluyen a Galicia, Extremadura y Andalucía, aunque las lluvias también alcanzarán con fuerza a Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad de Madrid.
El organismo advierte que estas precipitaciones no vendrán solas; en puntos del cuadrante suroccidental podrían registrarse tormentas ocasionales de intensidad moderada.
Además, el avance de la borrasca arrastrará polvo en suspensión procedente del continente africano, lo que derivará en episodios de calima y la consiguiente aparición de "lluvias de barro" en diversas áreas.
En lo que respecta a los termómetros, la Aemet vaticina un descenso acusado de las temperaturas máximas. La caída del mercurio pondrá fin a las anomalías térmicas positivas que han caracterizado el inicio de la semana, ajustando los valores a la media climatológica de abril.
Aunque todavía existe un margen de incertidumbre sobre la cota de nieve en los sistemas montañosos, la sensación de frescor será generalizada, obligando a recuperar la ropa de abrigo en zonas donde el calor parecía haberse instalado de forma definitiva.
Este fenómeno responde a la circulación de borrascas atlánticas que, tras un período de bloqueo, encuentran ahora pasillos de entrada hacia el interior de la península, renovando las reservas hídricas.
La atmósfera se encamina así hacia un escenario mucho más inestable y gris. Los expertos recomiendan extremar la precaución en carretera ante la posible reducción de visibilidad provocada por la calima y el estado resbaladizo del asfalto tras las primeras lluvias.
Con el estreno de este nuevo patrón meteorológico, España cierra un capítulo de calor inusual para abrir una ventana a jornadas más frescas y húmedas, propias de una primavera que recupera su variabilidad característica en este 2026.
Con información de El Confidencial


Gigi Hadid desmiente vínculos con Epstein: "Nunca conocí a ese ser humano repugnante"



Incertidumbre en la regularización de extranjeros: el Gobierno retrasa los plazos

Por qué el fichaje de un "Snape negro" ha desatado una tormenta de odio digital en 2026



‘Backrooms’: los inquietantes espacios de creepypastas que se convertirán en película

Taylor Swift enfrenta demanda por el título de su último álbum “The Life of a Showgirl”



