
Descubre los detalles del acuerdo millonario del príncipe Harry contra la prensa británica
Andy AguilarEl Príncipe Harry decidió demandar tras años de sospechas sobre cómo la prensa tabloide obtenía detalles íntimos de su vida privada que solo él y su círculo más cercano conocían. El juicio reveló que, entre los años 1996 y 2011, los tabloides de Mirror Group Newspapers (MGN) utilizaron técnicas de "blagging" (obtención de información mediante engaños) y vigilancia ilegal para publicar noticias sobre sus relaciones sentimentales, su salud y su carrera militar.
Harry argumentó que estas acciones no solo violaban su privacidad, sino que creaban un ambiente de desconfianza extrema en su entorno, haciéndole dudar de sus amigos y colaboradores más leales.
El juez Timothy Fancourt dictaminó que Harry fue víctima de una recopilación ilegal de información de manera "extendida y habitual" por parte de los periodistas del grupo. La sentencia confirmó que el pirateo de teléfonos móviles y otras tácticas ilícitas se llevaron a cabo con el conocimiento de los directivos del periódico, quienes ocultaron estas prácticas durante años.
La tensa relación entre el aristócrata y la prensa desde 1997
La animadversión del Príncipe Harry hacia los medios de comunicación no es un fenómeno reciente, sino una herida abierta desde la muerte de su madre, Diana de Gales, en 1997. Harry ha declarado en múltiples ocasiones que culpa al acoso constante de los paparazzi por el accidente fatal en París.
Su postura ha sido que, si la institución real no estaba dispuesta a enfrentarse a los tabloides debido al protocolo de "nunca quejarse, nunca explicar", él lo haría de forma independiente para proteger a su propia familia.
El frente unido de las celebridades en la corte
El Príncipe Harry estuvo acompañado en este juicio por un grupo de figuras públicas que también alegan haber sido víctimas de espionaje. Entre los demandantes más destacados se encuentran el músico Sir Elton John, su esposo David Furnish, las actrices Elizabeth Hurley y Sadie Frost, la baronesa Doreen Lawrence (madre de Stephen Lawrence) y el ex político Simon Hughes.
El hecho de que personalidades de tal calibre se unan bajo la representación del mismo abogado, David Sherborne, subraya una estrategia común para confrontar lo que ellos denominan una "cultura de impunidad" en las redacciones británicas.
Sir Elton John ha sido una de las voces más enérgicas en este proceso. En sus declaraciones ante el tribunal de forma remota, el cantante expresó sentirse "profundamente indignado" al descubrir que sus teléfonos fijos habían sido presuntamente intervenidos.
En el caso de Sadie Frost, las alegaciones incluyen la interceptación de mensajes relacionados con los detalles financieros y personales de su divorcio del actor Jude Law, información que posteriormente aparecía publicada de manera inexplicable en los tabloides.
Harry fungió como el catalizador de este movimiento, proporcionando el impulso necesario para que figuras como Elton John decidan llevar sus casos hasta las últimas consecuencias.
El triunfo y la indemnización
El tribunal determinó que el Príncipe Harry fue víctima de una recopilación ilegal de información de manera "extendida y habitual" por parte de las cabeceras de MGN. El magistrado consideró probado que 15 de los 33 artículos seleccionados para el juicio fueron elaborados mediante el pirateo de buzones de voz y otras técnicas ilícitas entre 2003 y 2009.
Por primera vez en décadas de litigios, el grupo de Murdoch ofreció una "disculpa total e inequívoca" por las actividades ilícitas que incluyeron en su disculpa oficial un reconocimiento por el "impacto negativo" que sus prácticas tuvieron no solo en el Duque de Sussex, sino también en la privacidad de Diana, Princesa de Gales.
Se estima que el grupo de Murdoch acordó pagar aproximadamente 10 millones de libras esterlinas (unos 12 millones de euros) únicamente para cubrir los gastos legales acumulados por Harry y los demás demandantes.






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