El inventor de la cápsula suicida: "La IA debe decidir quién muere"

Philip Nitschke, creador de la cápsula Sarco, propone que una IA evalúe la capacidad mental para la eutanasia, sustituyendo a los psiquiatras
Actualidad Agencias
capsula-sarco-dispositivo-suicidio-asistido-tecnologia-ia|Foto: Euronews/AP Philip Nitschke, creador de la cápsula Sarco, propone que una IA evalúe la capacidad mental para la eutanasia, sustituyendo a los psiquiatras
capsula-sarco-dispositivo-suicidio-asistido-tecnologia-ia|Foto: Euronews/AP Philip Nitschke, creador de la cápsula Sarco, propone que una IA evalúe la capacidad mental para la eutanasia, sustituyendo a los psiquiatras

El debate sobre la eutanasia ha cruzado una nueva frontera técnica que desafía los cimientos de la psiquiatría tradicional. El médico australiano Philip Nitschke y activista detrás de la polémica cápsula Sarco, defiende ahora que el arbitraje sobre la vida y la muerte deje de ser una potestad médica para convertirse en un proceso algorítmico.

Su propuesta es disruptiva: sustituir la evaluación clínica de los psiquiatras por sistemas de Inteligencia Artificial (IA) que determinen, de manera autónoma, si una persona posee la "capacidad mental" necesaria para solicitar la muerte asistida.

"No creemos que los médicos deban ir por ahí dándote permiso para morir", afirmó Nitschke, fundador de la organización Exit International, en declaraciones a Euronews Next.

El activista argumenta que las evaluaciones humanas son incoherentes, citando casos donde diversos especialistas arrojan diagnósticos contradictorios sobre un mismo paciente.

Su alternativa es un avatar conversacional diseñado para interactuar con el solicitante y validar su lucidez; si el software otorga el visto bueno, el dispositivo de suicidio se activa, concediendo una ventana de 24 horas para ejecutar la decisión.

17271817641904Varios arrestos tras la primera utilización en Suiza de la "cápsula para el suicidio"

El dispositivo en cuestión, la cápsula Sarco, es un habitáculo futurista impreso en 3D que utiliza gas nitrógeno para provocar una asfixia indolora. Diseñada para parecer un vehículo de "despegue planetario", su creación busca dotar de estética y dignidad a un acto que, en jurisdicciones donde es ilegal, suele realizarse con métodos precarios.

Nitschke ha transformado su activismo en una cuestión de "información libre": al ofrecer el software de impresión de forma gratuita, elude legalmente la figura de "asistencia directa al suicidio", desplazando la responsabilidad hacia la autonomía del usuario y la tecnología.

La implementación de esta tecnología ya ha tenido consecuencias legales severas. En septiembre de 2024, el primer uso de una Sarco en Suiza terminó con la detención de varios implicados y la incautación del dispositivo, tras ser declarado incompatible con la legislación helvética.

Pese a la presión policial, Nitschke ya trabaja en nuevas versiones, incluida la 'Double Dutch', una cápsula diseñada para que parejas puedan finalizar sus vidas simultáneamente, redoblando su apuesta por una muerte electiva fuera del control institucional.

Este giro hacia la automatización del final de la vida se produce en un contexto de creciente preocupación por el impacto de los chatbots en usuarios vulnerables. Mientras Nitschke ve en la IA una neutralidad superior a la humana, expertos en ética digital advierten que los algoritmos no son neutros, sino que arrastran los sesgos de sus desarrolladores.

El riesgo de que una máquina interprete un episodio de angustia emocional como un consentimiento informado para morir plantea un dilema ético sin precedentes en la era de la automatización.

La comunidad psiquiátrica y organizaciones como Algorithmwatch se mantienen en una oposición frontal. Argumentan que entregar decisiones existenciales a una "caja negra" algorítmica socava la autonomía humana en lugar de potenciarla. 

Con información de Euronews 

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