"No estaba informada": Rosalía rompe el silencio tras sus polémicas palabras que desestiman a víctimas de Picasso

"Es verdad que me he equivocado". Con estas palabras, Rosalía intentó cerrar la crisis reputacional iniciada por sus comentarios sobre el pintor malagueño
ActualidadAndy AguilarAndy Aguilar

La historia del arte suele escribirse con pinceles de gloria, pero la de Pablo Picasso está trazada también con las cicatrices de quienes lo amaron. Durante décadas, el mundo decidió mirar hacia el lienzo y apartar la vista del hombre. Sin embargo, en pleno siglo XXI, la figura del malagueño ha dejado de ser únicamente la del revolucionario del cubismo para convertirse en el epicentro de un debate necesario sobre la ética del genio.

Picasso no solo transformó la pintura; transformó la vida de sus mujeres en una extensión de su propio caos, un proceso de "vampirismo creativo" que hoy, bajo la lupa del feminismo contemporáneo, resulta imposible de ignorar.

El mito del "artista atormentado" ha servido durante mucho tiempo como escudo para comportamientos que, en cualquier otro contexto, serían calificados de depredadores por las mujeres que compartieron su vida con él. Picasso no buscaba compañeras, buscaba musas que luego desechaba como tubos de pintura vacíos.

retrato inédito del pintor español Pablo Picasso - EFE/Colección 'Am Römerholz' de Oskar Reinhart Un retrato inédito del pintor español Pablo Picasso (1881-1973). EFE/Colección 'Am Römerholz' de Oskar ReinhartDescubren un retrato inédito de Picasso oculto bajo una de sus pinturas

La confirmación más contundente del comportamiento violento de Picasso proviene de Françoise Gilot, la única mujer que lo abandonó. En su libro Vida con Picasso (1964), Gilot narra con detalle la naturaleza sádica del pintor. Relata cómo Picasso le quemó la mejilla con un cigarrillo encendido durante una discusión y cómo disfrutaba del juego psicológico de enfrentarla con su anterior pareja, Dora Maar.

Es en este libro Gilot cita a Picasso diciéndole: "Para mí, solo hay dos tipos de mujeres: diosas y felpudos" y describiéndolas como "máquinas de sufrir".

Esta dinámica no es una interpretación moderna ni un rumor de pasillo; es una realidad documentada por las propias protagonistas y por historiadores que han desenterrado la misoginia estructural que alimentaba su taller.

Un rastro de mujeres rotas: La evidencia del maltrato


Para entender la oscuridad de Picasso, hay que mirar los nombres que quedaron en la periferia de su éxito. Fernande Olivier, Olga Khokhlova, Marie-Thérèse Walter, Dora Maar, Françoise Gilot y Jacqueline Roque. De este grupo, solo Gilot logró salir con su psique intacta, y lo hizo publicando en 1964 "Vida con Picasso", un libro que el artista intentó prohibir legalmente.

En sus páginas, Gilot describe a un hombre que encontraba placer en la humillación, que llegaba a quemarle la mejilla con un cigarrillo encendido y que utilizaba el gaslighting como herramienta de control cotidiano.

Un cartel contra la violencia de género|EFE VILLAR LÓPEZEl 31% de las mujeres en la UE ha sufrido violencia física o sexual, según un estudio

El destino de Marie-Thérèse Walter y Jacqueline Roque, quienes terminaron suicidándose años después de la muerte del pintor, subraya un patrón de dependencia tóxica y anulación de la identidad que según las feministas, el arte no debería justificar.

La controversia de Rosalía


En este clima de revisión histórica, una declaración de la Rosalía ha encendido las redes sociales y los foros culturales. En una entrevista reciente, la cantante de "Motomami" expresó su admiración por Picasso, sugiriendo que, a pesar de lo que se dice, ella cree que el pintor "le caería bien" y cuestionando la severidad de los juicios actuales sobre su comportamiento personal.

 Estas palabras han sentado como un jarro de agua fría en una sociedad que intenta desmantelar la idea de que el talento excepcional otorga una licencia para el abuso.

La controversia no radica solo en el gusto personal de Rosalía, sino en lo que representa: la persistencia del mito del genio intocable. Al dudar de la veracidad de hechos que han sido confirmados por testimonios directos y biografías exhaustivas —como la de John Richardson—, la cantante se sitúa en una posición incómoda frente a las víctimas.

Para muchos, sus declaraciones minimizan el sufrimiento de mujeres que fueron fundamentales para la obra de Picasso pero que pagaron un precio devastador por su cercanía al "Minotauro".

La cantante publicó en sus redes sociales una disculpa hacia las mujeres que se sintieron ofendidas por sus comentarios, hacia el feminismo que fue letal con sus criticas luego de la posición de Rosalía sobre "separar la obra del autor", reiteró que tendrá más prudencia antes de hablar sobre cosas que quizás no conoce a profundidad. Igualmente, usuarios en TikTok y X aseguran que sus palabras son resultado de la presión mediática que recibió y nada más. 

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email