Artemis II bate el récord histórico de distancia humana en el espacio

La tripulación de la NASA, en la misión Artemis II, supera los 400.000 kilómetros de la Tierra y revive el aislamiento absoluto en los "minutos de silencio" tras la Luna
Actualidad Sala de redacción
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La conquista del cosmos ha sumado un capítulo inédito en los anales de la astronomía. Los tripulantes de la misión Artemis II se han convertido oficialmente en los seres humanos que más lejos han viajado en la historia, pulverizando una marca que permanecía intacta desde hace más de medio siglo.

Al alcanzar los 406.707 kilómetros de distancia de la Tierra, la cápsula Orión superó el registro establecido por el Apolo 13 en 1970, que se situaba en los 400.171 kilómetros.

Desde la escotilla, el comandante Reid Wiseman describió la visión de nuestro planeta como una "pequeña media luna majestuosa", capturando una estampa que define la nueva era de la exploración lunar.

Sin embargo, el hito técnico vino acompañado de un desafío psicológico y operativo: el "apagón" de comunicaciones. Alrededor de las 22:47 GMT, la nave se adentró en la cara oculta de la Luna, bloqueando cualquier señal de radio o láser con el centro de control en Houston.

Durante 40 minutos críticos, los cuatro astronautas navegaron en un silencio absoluto, aislados de cualquier rastro de vida conocida. En este intervalo de soledad profunda, la nave operó de forma autónoma, ejecutando una maniobra crucial de encendido de motores para corregir su trayectoria de retorno, una operación que la Tierra no pudo supervisar en tiempo real.

La tensión en el Centro de Control de Misión solo se disipó cuando la especialista Christina Koch rompió el mutismo radiofónico: "Houston, Integrity, comprobación de comunicaciones. Es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra".

capsula-orion-nasa-mision-artemis-ii-luna|Foto: NASAArtemis II: la misión que romperá los límites de la historia espacial

El alivio no fue solo profesional, sino personal; las familias de los tripulantes aguardaban en las galerías de observación repasando protocolos para evitar la angustia del reloj.

Tras el restablecimiento del contacto, la Red de Espacio Profundo de la NASA comenzó a recibir una avalancha de telemetría e imágenes de alta resolución del hemisferio oculto, prometiendo los detalles más nítidos obtenidos hasta la fecha.

Este aislamiento evoca inevitablemente la experiencia de Michael Collins durante el Apolo 11 en 1969. Mientras sus compañeros caminaban sobre el regolito lunar, Collins orbitaba en solitario, sintiéndose "verdaderamente solo" pero experimentando una paz que hoy los astronautas de Artemis II han vuelto a rozar.

No obstante, la tecnología actual busca que estos períodos de incertidumbre desaparezcan. Proyectos como Moonlight, de la Agencia Espacial Europea, planean desplegar redes de satélites que garanticen cobertura 24/7 en todo el satélite, facilitando una presencia humana sostenible y segura.

La misión Artemis II representa el primer paso tripulado del programa que busca devolver al ser humano a la superficie lunar de forma permanente, sirviendo como banco de pruebas para futuras expediciones a Marte.

Al finalizar la fase de silencio, la tripulación mantuvo una breve comunicación con el presidente Donald Trump, quien los felicitó por el récord y los invitó formalmente a la Casa Blanca.

Victor Glover y Reid Wiseman destacaron ante el mandatario que, a diferencia de las misiones Apolo, han tenido acceso a vistas y datos científicos sin precedentes.

Mientras la nave Orión emprende su camino de vuelta, la estación terrestre de Goonhilly, en Inglaterra, mantiene el rastreo de una misión que no solo ha batido un récord de distancia, sino que ha demostrado que la humanidad está lista para cruzar sus fronteras más lejanas.

Con información de BBC Mundo 

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