
La petición de Jeffrey Epstein que incomodó a Mette-Marit de Noruega

La relación entre la realeza europea y el oscuro entramado de Jeffrey Epstein suma un nuevo y perturbador capítulo. Según una investigación revelada por la cadena de televisión noruega TV2, que recoge Infobae, el magnate estadounidense habría intentado instrumentalizar la figura de Mette-Marit, princesa heredera de Noruega, para contactar con una menor de edad.
La filtración de una serie de correos electrónicos procedentes de los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos detalla una situación de presión que la propia princesa calificó recientemente como un episodio de profunda "inseguridad" durante su estancia en la mansión de Palm Beach en enero de 2013.
La información, que amplía los datos publicados originalmente por la cadena TV2, expone cómo Epstein solicitó expresamente a la princesa que realizara una llamada telefónica a una joven de 17 años, a quien el financiero presentaba como su "ahijada".
Este intercambio, fechado el 7 de enero de dicho año, muestra una insistencia inusual por parte de Epstein, quien pretendía que la futura reina de Noruega sirviera de enlace con la adolescente, un movimiento que encaja con los patrones de validación social que Epstein utilizaba para atraer a sus víctimas.
Mette-Marit, que ya había abordado este vínculo en una entrevista previa concedida a la emisora pública NRK, reconoció que el comportamiento de Epstein la situó en una tesitura insostenible.
"Me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a casa para hablar con Haakon", confesó la princesa en aquel encuentro.
En los mensajes analizados ahora por TV2, se observa la resistencia inicial de la heredera ante la propuesta: "No, eso es demasiado vergonzoso. Soy así de tímida", respondió ante la petición de contactar con la joven.
A pesar de que Epstein insistió apelando al supuesto entusiasmo de la menor, la princesa reconsideró su postura tras una jornada de reflexión. "Jeffrey, no voy a llamarla. Me incomoda", escribió tajante, proponiendo como alternativa el envío de un regalo para evitar el contacto directo.
La respuesta del magnate intentó restar importancia al roce, mencionando además la llegada de "Boris" —identificado por medios noruegos como Boris Nikolic, asesor de Bill Gates—, en un intento de normalizar un ambiente que, para la princesa, ya resultaba tóxico.
Contexto
La Casa Real noruega ha mantenido una política de transparencia limitada respecto a este vínculo, que Mette-Marit atribuyó en su momento a la manipulación y a la mediación de un amigo común.
No obstante, la aparición de estos correos electrónicos contradice en parte la versión de que la princesa solo coincidió con adultos en el entorno de Epstein, evidenciando que el magnate intentó, al menos activamente, involucrarla en interacciones con menores de edad bajo pretextos familiares.
Ante las nuevas evidencias presentadas por TV2, el Palacio Real de Oslo ha optado por el silencio institucional, remitiéndose a las declaraciones previas de la princesa y declinando aportar detalles adicionales sobre si este intercambio de correos fue el detonante del pánico que la llevó a pedir ayuda a su esposo.
El caso subraya, una vez más, el alcance de los tentáculos de Epstein en las altas esferas del poder global y la dificultad de las instituciones monárquicas para desvincularse de una sombra que, años después de su muerte en una celda de Nueva York, sigue proyectando dudas sobre su integridad.
Con información de Infobae




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