El oro rompe barreras históricas y supera los $5.100

El oro alcanza un récord histórico de 5.109 dólares por onza. Análisis de las claves de esta subida: tensiones geopolíticas y compras de los bancos centrales

Economía y Finanzas Agencias
lingotes-oro-record-historico-5100-dolares|Foto: DW/Frank Hoermann/Sven Simon/picture alliance
lingotes-oro-record-historico-5100-dolares|Foto: DW/Frank Hoermann/Sven Simon/picture allianceEl oro alcanza un récord histórico de 5.109 dólares por onza. Análisis de las claves de esta subida: tensiones geopolíticas y compras de los bancos centrales

El mercado de metales preciosos ha sido testigo de una jornada sin precedentes en la historia financiera global. Durante la pasada madrugada, el precio de la onza de oro pulverizó la barrera psicológica de los 5.000 dólares, escalando hasta marcar un récord de 5.109,73 dólares.

Este ascenso meteórico refleja un cambio profundo en la psicología de los inversores, quienes, ante el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas, han volcado su capital de forma masiva hacia el activo refugio por excelencia, consolidando una tendencia alcista que parece no haber encontrado todavía su techo.

A media jornada, tras el choque inicial del récord, el activo lograba estabilizarse en el entorno de los 5.088,99 dólares, lo que supone un incremento intradía del 2,13%. Este movimiento se produce tras un cierre de semana previo en el que el metal ya amenazaba con alcanzar dicha cifra redonda.

No obstante, el oro no ha viajado solo en esta carrera alcista; la plata también ha revalidado sus propios máximos históricos según los registros de Bloomberg, situándose en los 109,45 dólares por onza.

Las cifras anuales son reveladoras: mientras el oro acumula una revalorización superior al 18%, la plata se dispara con un crecimiento vertical del 52,76%.

El origen de este rally se encuentra en el pesimismo estratégico que emanó del reciente Foro Económico Mundial en Davos. Los líderes globales advirtieron sobre la inminente configuración de un orden mundial menos estable, un mensaje que ha calado hondo en los parqués.

En este escenario de incertidumbre, los activos tangibles ganan terreno frente a la volatilidad de las divisas y la renta variable, impulsados por la necesidad de protección patrimonial frente a un entorno geopolítico que los analistas califican de "ruidoso" y altamente impredecible.

Oro supera los $4.000: analistas anticipan que podría subir otro 20%Oro supera los $4.000: analistas anticipan que podría subir otro 20%

La presión sobre la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) añade leña al fuego de la especulación. Con la expectativa de un inminente anuncio sobre la presidencia del organismo y las sorprendentes proyecciones de crecimiento de la Casa Blanca —que estima un avance del PIB real de entre el 4% y el 5%, duplicando el consenso del mercado—, la presión política para aplicar recortes en los tipos de interés es máxima.

Este desajuste entre las previsiones oficiales y la realidad monetaria genera una duda razonable sobre la dirección del dólar, favoreciendo directamente la cotización de los metales.

En este contexto de reequilibrio financiero, el oro actúa no solo como refugio ante conflictos, sino como un termómetro de la confianza en las monedas fiduciarias.

Históricamente, cuando el crecimiento de la deuda soberana se acelera y los estímulos monetarios amenazan con diluir el valor de las divisas, el metal precioso absorbe la liquidez del sistema.

Es una respuesta defensiva de los mercados ante la posibilidad de una inflación persistente o de una devaluación encubierta de las principales monedas de reserva, como el dólar o el euro.

Manuel Pinto, analista de XTB, señala un factor determinante en esta escalada: el comportamiento institucional. Mientras los inversores minoristas dudan sobre el siguiente movimiento de la Fed, los bancos centrales de todo el mundo están incrementando sus reservas de oro a un ritmo acelerado.

Este respaldo institucional, sumado al crecimiento de la deuda global y la debilidad relativa del dólar, actúa como el catalizador definitivo para que el oro se consolide por encima de los 5.100 dólares, marcando el inicio de una nueva era en la valoración de los activos de seguridad.

Con información de DW

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